Horror y tradición: Lo mejor del cine mexicano de terror. Parte 3

Macario (Roberto Gavaldón, 1960)

El clásico de clásicos indiscutible de la tradición de Día de Muertos con un lugar histórico dentro de la cinematografía mexicana. Macario es un pobre campesino que sueña con poder disfrutar de un gran banquete para él solo. Cuando su esposa consigue un guajolote para la cena, él decide ir al bosque para comerlo sin compartir a nadie, pero ahí encuentra a las representaciones del Diablo, Dios y la Muerte.Reconocida por ser la primera película mexicana en ser nominada a un Premio Oscar, en la categoría a mejor película de lengua extranjera y por la grandiosa actuación del recién fallecido primer actor Ignacio López Tarso.

Disponible en: Prime Video, Vix.

La saga “Santo contra…” (1958-1982)

La figura más importante y famosa de la lucha libre mexicana es sin duda el “Enmascarado de plata”, pero sus aventuras no solo se vivieron en el cuadrilátero, sino que también fue estrella de cine, enfrentando a todo tipo de monstruos y entidades malignas. Las mujeres vampíro, las momias de Guanajuato y hasta Drácula y el hombre lobo son algunos de los temibles villanos que en lugar de dar miedo nos hicieron soltar varias carcajadas.

Vacaciones De Terror (René Cardona, 1989)

Para ser sinceros, se ha convertido en una película de culto entre los fieles seguidores del terror, pero no precisamente por su calidad. Pedrito Fernández es el protagonista de esta bochornosa historia, donde una muñeca poseída por una maléfica bruja es la culpable de aterrorizar a una familia que se encuentra de vacaciones en una casa de campo (también embrujada). Terribles actuaciones, los efectos prácticos de la época y una secuela que solo es peor que la original ponen a esta cinta dentro del salón de infamia del cine mexicano.

Cañitas (Carlos Trejo, 2007)

El investigador de lo paranormal Carlos Trejo es el autor de “Cañitas”, uno de los libros más polémicos y prohibidos de la década de los 90, en donde se narran los extraños sucesos ocurridos en una casa de la Ciudad de México. Gracias a la popularidad del libro, se dio luz verde para la producción de una adaptación cinematográfica que, haciendo homenaje al material original, es completamente absurda y de pena ajena. 

 

Jonathan Correa
Estado de México
06-11-23

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