El día de un obrero

Son las 4 de la mañana, suena la alarma, es hora de levantarse. Te cuesta trabajo porque te duele la espalda, pero no te queda de otra, tienes que levantarte sí o sí, no hay tiempo y es arriesgado darte «5 minutos más». 

 

Entras al baño y abres la regadera, al agua fría porque el dinero no es suficiente como para gastar en gas para calentar el agua de bañarte. O te bañas a jicarazos porque ya no alcanzó para agregar la regadera al baño. 

C: Monserrat Soldú

Es momento de desayunar, hoy no hay huevo porque subió de precio, pero no te importa porque estás cansado y la comida a penas te pasa a esas horas de la mañana, lo que quieres solo es no tener el estómago vacío para aguantar el inicio de tu jornada laboral.

Son las 5:00 am en punto, ya debes salir de tu casa, no debes esperar ni un minuto más o llegarás tarde y corres el riesgo de que te descuenten el día. Quizá tuviste suerte, porque tu trabajo queda «cerca» y puedes caminar media hora en el frío para llegar y ahorrarte unos pesos, aunque tengas que ir cuidándote de que una persona malintencionada pueda hacerte daño. O quizá tienes que esperar el camión para después viajar durante dos largas horas en medio del tráfico, lo que no te asegura que vayas a estar seguro de la delincuencia. Y todo para llegar a tu fuente de ingresos.

Llegas justo a tiempo, checas tu entrada y en la línea de producción de tu maquiladora ya hay gente esperándote, quieren adelantar trabajo para terminar más rápido. Te esfuerzas para no crear problemas, aunque tengas el cansancio acumulado. 

 

Tienes las manos calientes por el movimiento y el estómago te cruje, pero ya son las 7:00 am y por fin es hora de tu comida. Vas al baño y te lavas las manos polvosas, el agua está fría y te duelen las articulaciones por el cambio de temperatura; pero una vez más no te importa, lo que quieres es disfrutar de los escasos 25 minutos que tienes para comer. Si pudiste llevar tu lunch, quizá puedas comer con cierta calma; pero si no hubo tiempo para eso, tienes que salir a buscar y hacer fila en el puesto de la señora que también se levanta muy temprano para ganarse el sustento vendiendo tacos. Recuerda que debes comer a toda prisa, porque ya te quedan solo 15 minutos de tu descanso. 

Y ahora sí, a trabajar sin descanso durante ocho horas más, en total nueve horas y media. Lo bueno es que solo son 5 días, así puedes levantarte los sábados para pedir la oportunidad de trabajar tiempo extra por si alguien había faltado ese día, aunque la mayoría de las veces te rechacen, pero vale la pena intentarlo, solo para sumarle 200 pesos a los 900 que ganas a la semana. 

Es tu hora de salida y hace un calor insoportable, el sol quema, y te toca caminar de regreso a casa, otra vez. De camino pasas a la guardería, al mercado o a la tienda. Ahora llevas peso extra y el cansancio se siente cada vez más. 

 

Llegas a tu casa, por fin, pero tu día aún no termina. Tomas un vaso de agua, una fruta y comes una lata de atún a las prisas. Sales a la parada del camión porque aún tienes esperanzas de tener un futuro mejor, así que, en un esfuerzo más, vas a la universidad. Luchas contra el cansancio para no quedarte dormido y aprender; aunque miles de veces hayas pensado en rendirte, no lo haces, porque tu voluntad es más fuerte que la pesadez de tu cuerpo.

C: Element digital

Sales de tu escuela a las 10 pm, ya no hay transporte público, así que buscas quién pueda llevarte a tu casa. Ojalá que tengas suerte, porque ya no hay dinero para tomar un taxi, de otra forma tendrás que volver caminando para estar en tu casa casi a las 12 am. 

 

Llegarás cansado, rendido y directo a la cama, sin cenar; pero eso es bueno, porque la cena te servirá para tener algo que desayunar al día siguiente. Otro día más, exhausto, pero no puedes permitirte rendirte, porque estás construyendo un camino, tu propio camino bajo la esperanza de que algún día todo tu esfuerzo valdrá la pena. 

 

Lavanda
19-09-23
Querétaro

ARTÍCULOS RECIENTES

Supersticiones que Acompañan al Mexicano en su Camino

Dentro de la cotidianidad mexicana no podemos dejar de lado las supersticiones, esas creencias populares que han pasado de generación en generación y que aún hoy en día forman parte integral de la...

«SERENDIPIA», la última obra de Anne Kim

Con solo 9 años de edad, Anne Kim narró con la inocencia de la niña que era, aquella experiencia con la que nació su primer libro “Bolitas y yo, esta historia es real”. Hoy diez años después, regresa...

Tejidos de Identidad: Movimientos Culturales en México

En la historia de México, han surgido numerosos movimientos culturales que han dejado una huella indeleble en el país. Desde eventos cinematográficos, acontecimientos sonoros y redefinición del...

Más Allá del Ring: La Lucha Libre Mexicana

La lucha libre mexicana tiene sus raíces en la lucha libre tradicional de México, que se basaba en la lucha libre estilo catch-as-catch-can que se popularizó en Europa y Estados Unidos a finales del...

Tesoros escondidos y mitos misteriosos: leyendas fascinantes de México

Nuestra tierra de tradiciones ancestrales y folclore vibrante, es hogar de una rica herencia de leyendas y mitos que han perdurado a lo largo de generaciones. Estas historias han tejido la tela de la...

El encanto TEQUILERO y otras bebidas mexicanas

México es reconocido mundialmente por sus exquisitas bebidas, siendo el tequila una de las joyas más preciadas de la cultura mexicana. Sin embargo, más allá del tequila, el país ofrece una rica...

DELICIAS FRUTALES: Colores y sabores a precio accesible

México destaca no solo por la exquisitez de su comida, sino también por la asequibilidad de sus frutas, una característica que marca la diferencia en comparación con otros países. La cotidianidad...

La escena DIGITAL: INFLUENCERS MEXICANOS

En la última década, la escena digital mexicana ha experimentado un vertiginoso crecimiento gracias a la explosión de contenido en plataformas como YouTube, Tik Tok y Twitch. Los youtubers y streamers...

Un Viaje a Través de las Palabras En México

La literatura mexicana tiene sus raíces en las culturas indígenas que florecieron mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles. Los aztecas, mayas y otros pueblos originarios dejaron...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *